Empoderamiento femenino: Lissette Burgos

Post by Arturo Varas
hace 1 año
Lissette Burgos
Lissette Burgos

Lissette Burgos, 30, es jefa comercial Guayaquil de la compañía de logística Bidtrans. Café Viral se acercó a ella para compartir su opinión sobre la tendencia de empoderamiento femenino en Guayaquil. “Entre mi circulo de amigas me di cuenta que si hay un empoderamiento, pero si vemos un poco más allá esto depende del ámbito en el que uno se esté desarrollando en general”. Sin embargo, Licho, como le dicen sus amigas, recalcó que en Ecuador el machismo persiste y esto se refleja en “las trabas para mujeres en el ámbito laboral, social… si está cambiando pero a pasos muy lentos”.

Puede percibirse la relación entre las mujeres que son jefas de área y la igualdad de derechos, pero aún están lejos de una verdadera igualdad de género. “Yo creo en la meritocracia, en la preparación académica, el esfuerzo, el conocimiento, ya sean hombres y mujeres, todo depende de su capacidad para desenvolverse”, detalló Lissette.

Yo soy jefa comercial en una compañía de logística, desde mi jefatura me enfrento a la percepción de ser muy joven y esto puede causar incomodidad con algunos colegas que son ejecutivos de cuentas de años, con mucha experiencia y son mayores a mí”, indicó Burgos. En ocasiones es de cuidado tratar a hombres mayores a ella y hacer que ellos sigan los objetivos de la empresa sin que sientan que él debe ser jefe. Lissette mantiene que esos casos requieren de inteligencia emocional, eso le ha valido el respeto de sus colegas y el desarrollo de madurez profesional junto con inteligencia social.

Aunque en la empresa donde trabaja predominan los hombres, Lissette es jefa de área, sobre esta acogida ella mantuvo que hay muchos factores subjetivos. “Uno no puede decir que la mujer es más organizada que el hombre porque hay hombres que son bien organizados o que la mujer es multitarea, entonces eso ya no vale. La realidad es que las mujeres tienen que prepararse más y esforzarse más que los hombres para llegar a una jefatura y poder competir”, explicó añadiendo que hay más plazas de trabajo para hombres que para mujeres, sobretodo en cargos administrativos. Lissette considera que hay ‘malos empleadores’, que pueden creer que el embarazo es un factor limitante pues ausentaría a una jefa de su área, “es como tener un jefe a medias, por eso prefieren dar esa plaza de trabajo a los hombres”, opinó.

Cuando se presenta una oportunidad para conseguir una jefatura las mujeres tiene que aferrarse a ella porque es una oportunidad más para demostrar las capacidades que tienen”, recalcó Burgos.

Entre jefas y madres

Lissette-1Existen mujeres que son jefas de área que además de mantener el hogar y cuidar a los hijos no descuidan su aspecto. “Esto es justamente de lo que se trata el empoderamiento femenino, es tener claro tus objetivos, que es lo que quieres… Creo que primero debes preocuparte y amarte a ti mismo, después prepararte no solo para el trabajo sino psicológicamente para poder armar un hogar”, indicó Lissette resaltando que no se debe descuidar la feminidad. “Todo es cuestión de organizarse y levantarse temprano”, bromeó Burgos con algo de verdad en sus palabras.

Sobre su rutina, ella indicó, “soy mamá, instructora de yoga, jefa comercial, entreno todos los días, me gusta meditar, pero en general trato de darme tiempo para todo, el secreto es conocerte a ti misma y saber qué es lo que quieres”, explicó indicando que querer es poder, cuando uno quiere hacer algo encuentra la forma para hacerlo todo sin dejar de cuidarse haciéndolo.

Ser guapa no lo es todo

La buena presencia si te puede abrir puertas, cuando ahondamos en el tema del atractivo físico y el cargo, Lissette respondió, “es sexista pensar que ser guapa te consigue un puesto, el atractivo físico si ayuda un poco, pero no te garantiza que te den el trabajo o que mantengas el empleo… todo es cuestión de actitud, puede sonar trillado pero es verdad. La mejor imagen es una sonrisa honesta, el mayor atractivo es una gran personalidad y lo más seductor es un cerebro brillante, todo este te permite relacionarte y desempeñarte mejor, es un conjunto… Es efímero pensar que el atractivo lo es todo”.

Una persona puede ser muy atractiva e incluso muy inteligente, pero si no sabe expresarse ninguno de sus otros dos atributos les servirá pues no es alguien con quien se pueda dialogar. Sin duda el atractivo ayuda, eso es una verdad, pero no por tenerlo tendrás el trabajo. Si no estás preparado para el puesto, la imagen no sirve de nada.

Las mujeres de hoy y las mujeres del ayer

Las nuevas tendencias del siglo XXI se reflejan en las jóvenes de 20 años, la juventud de hoy, etiquetada como millenials, crecen con la ideología que pueden lograr todo lo que se propongan. “Está bien ese pensamiento, pero las mujeres de 30, algunas, crecieron con el ‘chip’ del machismo, crecieron con muchas barreras. Antiguamente se las criaba con la idea que debe tener un esposo que las mantenga. Eso no debe ser así, para mí es importante conocerse. Yo tengo 30 y ahora antes de dar un paso tengo que estar segura, soy madre por lo que pienso primero en mi hijo, para que él se sienta orgulloso”, comentó Lissette, aludiendo que las mujeres de 30 tienen el panorama más claro. Las mujeres de 30 años quieren conocer, ponerse objetivos y alcanzarlos, todo esto antes de formar un hogar. “Las jóvenes de ahora, en mi opinión tienen que decidir si quiere tener hijos antes o después de conocerse a ellas mismas… son muy distintas, una mujer de 30 ya sabe porque pata cojea”.

El mito de las mujeres machistas es una realidad, antes el hombre trabajaba y esa era su función, con el pensamiento de que pueden ser como quieran siempre y cuando no falte nada en la casa. Una realidad que persiste en muchas familias hasta el día de hoy. “Siempre ha existido la creencia, el hombre es de la calle y la mujer de la casa. Este pensamiento tiende a causar un efecto negativo, pues hay hombres que no asimilan las situaciones actuales y al perder su empleo optan por caer en depresión y pueden llegar a sentirse incómodos al convertirse, sin querer, en una carga más”.

Esposo y esposa igual equipo

Me parece perfecto porque el hombre no tiene por qué llevar toda la carga, y la relación es de dos, eso significa que deben hacer todo juntos, ayudarse. Se trata de ser responsable, de tener recursos económicos no solo para ti sino para tu hogar”, explicó Lissette sobre las parejas que son esposo y esposa, padre y madre, y un equipo.

Cuando el hombre es el que mantiene el hogar, puede verse como yo pago todo y lo que yo digo se hace. La igualdad de derecho no es esto, se trata de ser un equipo que aporta económicamente al hogar, las parejas que son así se complementan son más fuertes, porque están allí el uno para el otro y esto hace que disfruten más su tiempo como pareja”, aseguró Licho.

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